Eraserhead

Clásicos del cine (2022) #5/12

Eraserhead (1978)

Protagonistas: John Nance, Charlotte Stewart

Director: David Lynch

De qué trata: A ver si puedo explicar esto. “Henry Spencer” (Nance) cuida a su bebé mutante, mientras sufre lo que creemos que son alucinaciones o pesadillas.

Opinión: Repasemos: Esta crítica pertenece a mi compromiso de ver, durante este año, doce películas clásicas (quizás debo usar “reconocidas”) que por años me he propuesto “voy a verla algún día”. Ha sido un buen ejercicio: Así he podido disfrutar películas como “The Great Escape” y “The Bridge on the River Kwai”, las cuales hubiera lamentado jamás ver (aunque, claro, esto es lógica circular: si no las veo, en realidad no me entero de lo que me he perdido).

Comienzo con esta explicación para que entendamos la inclusión de “Eraserhead”, un filme que no puede considerarse reconocido (excepto por amantes de “películas de culto”, como ya explicaré) y que dista de los reconocimientos que han merecido títulos como los ya mencionados.

Las “películas de culto” no tienen definición exacta. Para algunos, es cualquier película con una fanáticada (como “Star Wars”). Muchos descartan esta definición, porque eso es una “película popular”, y una cinta de culto, por lo general, no tuvo éxito o no fue apreciada. Un grupo de seguidores sienten haberla descubierto, y ser especiales por reconocerla, contrario a las “masas”.

Me encantan las películas de culto. Hace más de veinte años, yo compraba por correo VCRs de Peter Jackson, un director de culto de Nueva Zelandia, con el humor más negro de la humanidad. Años más tarde, pasó a la fama mundial con “Lord of the Rings” (ejemplo de película popular). Lo mismo con Sam Raimi, quien mató la liga de demencia con “Evil Dead 2”, pero después nos trajo “Spider-Man”, y el cine no ha sido el mismo desde entonces. Hay cierta satisfacción cuando uno siente que llegó antes que lo demás.

Otro director que comenzó con el cine de culto lo fue David Lynch, quien años más tarde sería reconocido por ser el creador de “Twin Peaks”.

Siempre he tenido sentimientos mixtos con David Lynch. Ha dirigido filmes que me han encantado, como “The Elephant Man”, pero por lo general, lo encuentro pretencioso e incomprensible. Otro de sus filmes, “Blue Velvet”, es considerado un clásico de culto, y muchos críticos la describen como una joya. Parece que no supe apreciar la cinta, porque no la toleré. En ocasiones he pensado que debo darle otra oportunidad, pero he decidido evitar comprobar si estoy equivocado, porque eso significa verla de nuevo. Esto de disfrutar cine conlleva mucho pensamiento circular.

Por fin llegamos a “Eraserhead”. La película me ha mantenido intrigado por años, ya que en ocasiones la encuentro en listas de mejores películas de terror. La dificultad para encontrar copias ha ayudado a su reputación enigmática (pude verla esta semana en el canal de Criterion Collection). El filme abre muchos debates entre fanáticos, con interpretaciones de las diversas escenas e imágenes peculiares. Me sonaba como un filme diferente y original. Así que la añadí a mis propuestas de este año.

Bueno, comenzaré reconociendo que es diferente y original. Esto no es necesariamente positivo. Por ejemplo: Una pizza con fetos de gato cumple con ser diferente y original. Entiendo que es una comparación repulsiva, pero es apropiado para un filme que quiere destacarse, entre otras cosas, por lo desagradable de las escenas.

Los ejemplos que brindé antes –filmes de Peter Jackson como “Dead Alive” y la serie “Evil Dead” de Sam Raimi– tienen escenas grotescas, pero tienen una función dentro del terror o el humor, según sea el caso. En “Eraserhead”, parecen esfuerzos por destacarse visualmente, lo que parece ser la obsesión del director.

Este aspecto visual resulta ser la fortaleza del filme. La fotografía en blanco y negro es estupenda; uno podría capturar cualquier “frame” de la película para una foto interesante en la pared. Lynch acompaña todo esto con un inusual elemento auditivo. La película está repleta de sonidos repetitivos: zumbidos de la electricidad, el vapor corriendo del radiador del cuarto, los ruidos del área industrial, el motor del elevador, y otros. La repetición del llanto del inconsolable bebé se convierte en una angustia sobre todos estos sonidos.

El problema es que este aspecto audiovisual no construye una historia coherente. Aprecio que los escritores y directores respeten la inteligencia del público, que no todo hay que explicarlo, que quien ve una película debe contribuir con su interpretación de la historia presentada. Pero algo muy distinto es pretender que leamos la mente del creador del filme, pues es la única forma de entender lo que ocurre.

Aquí una escena:

  1. “Henry” se acerca a una artista deforme que canta sobre ir al Cielo. Después de un abrazo, “Henry” queda solo en el escenario.
  2. Entra a escena una escenografía pequeña de una roca con una planta, o algo parecido.
  3. “Henry” agarra una baranda, y después de temblar, pierde la cabeza. Literal: su cabeza vuela y cae en medio del escenario.
  4. Del roto donde estaba su cabeza, se asoma el bebé mutante.
  5. De la roca de escenografía, comienza a emanar lo que parece ser sangre (el filme es blanco y negro, así que no estoy seguro).
  6. La cabeza de “Henry” se hunde en la sangre.
  7. La cabeza aterriza en una calle de la zona industrial. Un deambulante parece considerar recogerla, pero un niño se adelanta, la coge, y sale corriendo.
  8. El niño llega a un local para vender la cabeza.
  9. El dueño decide probar primero la cabeza. Cuando comprueba, que sirve de materia prima para hacer borra de lápices, decide efectuar la compra.

Esto resulta ser una pesadilla, ya que después vemos a “Henry” continuar con su vida claustrofóbica. Otros momentos incluyen unos pollos fritos en miniatura que botan una baba negra, criaturas que parecen explotar en semen, y un desenlace que prefiero no discutir.

Entiendo que todo esto suena interesante, y cumple con uno de los elementos que más admiro en una película: originalidad. Pero “Eraserhead” lo acompaña de otro elemento que desprecio, que es: pretensión. No es lo mismo contar una historia de manera artística, que querer lucir la vena artística, y decir que eso es una historia.

En mi ejercicio de disfrutar clásicos, “Eraserhead” pudo haberse quedado sin ser vista. Soy más específico: Ojalá se hubiera quedado sin ser vista.

Alexis Sebastián Méndez ©

25 de junio de 2022

Imagen clásica de la cinta
Cuidando a su horripilante bebé
El mejor momento de la cinta (o el meno malo) es cuando «Henry» conoce a sus futuros suegros

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