La hora de los camaleones

Libro: #31/48 (2022)

Título: La hora de los camaleones

Autor: Felipe San Pedro

Publicación: 1982

En resumen: Siete cuentos con drama, humor, violencia, sexo, religión, política… en fin, los elementos de la vida.

¿Por qué leí este libro?: Si el nombre Felipe San Pedro les suena, les recordaré: Escribía casi todas las comedias de Paquito Cordero, incluyendo “En casa de Juanma y Wiwi”, “Los Kakukómikos”, “La pensión de Doña Tere”, “Mi familia”, y muchos más.

Como parte de mi investigación sobre la historia del chiste, seguí el rastro de este escritor cubano quien falleció hace varios años. Descubrí que, además de libretista, era un gran autor literario (muchos de sus cuentos fueron publicados en revistas en México, Argentina y otros países).

Este libro, publicado en Puerto Rico hace 40 años, hace despliegue de su talento con las letras.

El contenido: El libro consiste de los siguientes siete cuentos:

Cuestión de principios: Se desarrolla en Cuba, en la época previa a la revolución. Muestra la tragedia de los temas de “defender el honor” de la hija, aunque la desgracia sea mayor que la ofensa.

El debut: Narración breve sobre un adolescente que visita, por primera vez, a una prostituta.

Peste a guapo: Un “guapo de barrio” atormenta al dueño de una fonda, pues ha escogido el negocio como su punto de encuentro cada noche, espantando a la clientela decente del local. Creo que es el mejor cuento del libro.

Adelina la bella: Una hermosa joven se niega a aceptar pretendientes, hasta que se cumpla la premonición de una gitana. Encontré un poco exagerado que la persona fuera tan caprichosa, y no desistiera a pesar de que transcurre su vida entera. También encontré el final predecible.

Un Juan sin don: La acción brinca a Puerto Rico, rompiendo el ambiente común hasta el momento (Cuba antes de la revolución). Este cuento lo encontré pobre, por lo poco creíble en que actúan los personajes. Esto debió dejarse como idea para uno de sus sketches de televisión.

Los milagros inverosímiles del santo patrón: Después de dos cuentos débiles, el libro retoma su rumbo. Esta historia, sobre la batalla entre un sacerdote católico y un pastor protestante, por ganarse el dinero de los habitantes del pueblo, tiene muy buena dosis de humor, mientras que se trabaja una crítica inteligente sobre la explotación económica de la fe.

La hora de los camaleones: Para el cierre, Felipe San Pedro se mueve a un país innombrado de América Latina, pero la referencia a Cuba –ahora durante y después de la revolución- resulta obvia. El protagonista es un luchador idealista que, como el caballo de “Animal Farm”, se empeña en creer en las intenciones de la revolución, a pesar del cinismo humano.

¿Es bueno el libro?: Aunque mencioné un par de cuentos que no me gustaron, ninguno de ellos me aburrió. Felipe San Pedro, además de ser un libretista productivo, era un escritor genial.

Alexis Sebastián Méndez ©

Portada
Contraportada

Deja un comentario