Chistes tan malos que te hacen reír

Libro: #11/48 (2023)

Título: El Humorismo de “Yepes”

Escrito por: Miguel Vélez

Publicación: 1990

En resumen: Colección de chistes y ocurrencias por un boricua (o residente de Puerto Rico)

¿Por qué leí este libro?: Me lo regaló alguien que sabe muy bien el tipo de libro que me interesa. No todo en la vida es conocimiento y aprendizaje. Los chistes son salpicaduras necesarias para mantener vivo el buen humor.

El contenido: El libro es lo que descrito: un listado de chistes, sin clasificación por géneros o con tema central. Algunas son ocurrencias humorísticas, como noticias imaginadas, un horóscopo, una entrevista con el alcalde, peticiones a una estación de radio, y otros inventos que demuestran sensibilidad de libretista para la televisión local.

Lo que puedo conocer del autor es muy poco (en realidad, nada) ya que no se incluye biografía, solo su nombre y su apodo (éste no es el “Yepes” que es caricaturista). El libro es una obvia auto-publicación que, presumo, se debe haber vendido en farmacias. Incluye algunas tirillas ilustradas (siguiendo el formato que seguían las populares colecciones de Eddie Miró y revistas como “Vacilón”) y se encuentra escrito a maquinilla de escribir.

El humor es “limpio”, pues se evitan las malas palabras. Los chistes constan principalmente en juegos de palabras y malentendidos.

Algunos ejemplos:

–¿De dónde vienes?

–De una exhibición de pinturas.

–¿De Oller, Campeche o Goya?

–No, de Glidden, Sherwin Williams y Du Pont.

***

Era un tipo tan y tan culto que en lugar de decir “europeo” decía “eurofollón”.

***

En el consultorio del siquiatra:

–Estoy muy preocupado por mi marido. Se cree goma de carro.

–¿Vino con usted?

–Sí, pero no quiere salir del baúl.

***

–Muchacho, pero, ¿por qué pintas tan rápido?

–Es que quiero terminar antes que se acabe la pintura.

***

–Oye, ¿qué hace ese tipo dando vueltas con esa batería al hombro?

–Es que el carro no le prende y está cargando la batería.

***

Era un tipo tan y tan bruto que fue a un inodoro de un hotel y leyó un letrero que decía: “no eche nada que no sea papel en el inodoro”. Así que se ensució en el piso.

***

–¿Cuánto vale un Cutty Sark con leche?

–$1.50

–¿Y sin leche?

–Lo mismo, la leche va por la casa.

–Entonces tráigame un vaso de leche.

***

–Yo sozono mi café con Equal.

–Mira eso, Equal-ito que yo.

***

–¿Cómo sabes si una gallina es vieja?

–Fácil, por los dientes.

–Pero si las gallinas no tienen dientes.

–Pero yo sí.

***

–Señor, con el permiso, veo que usted tiene un chichón en la frente.

–Hace años que lo tengo, mijo, y no se me cura.

–Mire, cómprese una barra de manteca de cacao y todos los días se frota por la mañana y antes de acostarse.

–¿Y usted cree que me lo cure?

–No se lo cura, ¡pero le coge un brillito!

¿Es bueno el libro?: Me encanta la manera cruda en que este libro fue creado, se siente que se hizo con esfuerzo e ilusión. En cuanto la calidad de los chistes, la muestra debe darles una idea. Si no, basta ver el chiste final de la colección:

Definición

Mongo: la clase de chiste que más abunda en este libro que usted acaba de leer.

Alexis Sebastián Méndez ©

Mi ejemplar del libro… Note que: 1) Un sello indica que la dueña previa vivía en República Dominicana, así que est elibro viajó y regresó… 2) Ahí muestro cómo marco mis libros. O sea, diré que son muchos chistes malos, pero a veces eso es lo gracioso…
Ejemplo del interior. Escogí esta página porque tiene ejemplo de las ilustraciones (tan crudas como el texto de maquinilla), además de una de las ocurrencias del autor.

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