Nunca es tarde para la acción
CINE / crítica
ALEXIS Sebastián Méndez
Thelma
Protagonistas: Junn Squibb, Fred Hechinger, Richard Downtree
Director: Josh Margolin
Año: 2024
De qué trata: “Thelma” es una anciana de 93 años que se resiste a abandonar su independencia. Cuando un timador telefónico le hace creer que han secuestrado a su nieto y la estafan por diez mil dólares, nuestra protagonista decide encontrar a los criminales y recuperar su dinero.
Opinión: Hay un gancho publicitario que ha usado la película “Thelma” y que me refleja su actitud: Al igual que Tom Cruise en las cintas de “Mission: Impossible”, la estrella principal ejecuta sus propios “stunts”. La diferencia es que aquí, la actriz que es figura de acción, es un personaje con 93 años de edad.
El filme hace referencia a esta inspiración en una escena en que el personaje mira una de las películas de Cruise. Siguiendo las referencias a la producción (lo que llamamos “humor meta”), el personaje principal está inspirado en la abuela del director y creador (a quien vemos en los títulos finales). Hasta su apartamento real se utilizó para esta versión llena de imaginación.
Claro, no espere mucha adrenalina en un filme con ancianos. La obligatoria escena de persecución sobre ruedas no incluye lujosos autos deportivos o calles europeas, sino mopetas en los pasillos de una egida, algo que dudo que Vin Diesel envidie. El personaje de Tom Cruise irá en su misión en contra de las autoridades, pues “Thelma” debe adelantarse a los pasos de su familia que quiere detenerla. En una escena de tensión, no hay que desconectar una bomba, sino saber cerrar las ventanitas de anuncios del internet. Cuando nuestra heroína debe rodar, no es por pisos o montañas, sino sobre mátreses. Y con calma.
Esto suena como parodia del cine de acción. Hay mucho de eso (mi momento preferido es su versión del cliché de los héroes que causan una explosión a sus espaldas, pero no se inmutan). Aquí hay una reflexión profunda sobre la vida y la vejez.
La película no teme encontrar humor en las peculiaridades de la vejez. Un evento recurrente, y que distrae a la protagonista en su tensa misión, es que cree reconocer a otros ancianos de algún lado, y forman toda una conversación intentando, casi siempre sin éxito, de identificar si en realidad se conocen de algún lado. Lo importante es que el humor aquí no es menospreciando la vejez, sino sobresaltando ciertas actitudes ante lo inevitable de quienes insisten en seguir vivos.
“Thelma” nos presenta una definición particular de morir: Rendirse. Lo que significa “vivir”, es el empeño de seguir adelante. En uno de los momentos más significativos del filme, “Thelma” visita a una amiga que actúa indiferente ante las cucarachas en su casa, porque es una lucha banal. El rostro de horror de la protagonista –que no lo mostró ni siquiera al enterarse que muchas de sus amistades han muerto– muestra que esto es el verdadero fin: la indiferencia, la apatía, la dejadez.
Una cosa es aceptar la vejez, y otra es aceptar rendirse a la vejez.
El filme no es un panfleto filosófico, ya que no se dedica a explicar todo esto, aunque sea parte de los diálogos. Esto no es una cinta panfletera. Como buena película, se le permite al argumento llevarnos por estas reflexiones, sin ápice de pesadez, sino con el agradable vestuario de la parodia y la comedia.
Una película mucho más grande que su humilde sencillez.
(Nota: La película se encuentra en alquiler en Prime y AppleTV)
(Otra nota: No la confunda con otra “Thelma”, una cinta de horror del 2017)
Alexis Sebastián Méndez ©
26 de julio de 2024


