«Friendship» y mi mal humor

Friendship
Protagonistas: Tim Robinson, Paul Rudd, Kate Mara
Director: Andrew DeYoung
Año: 2025


De qué trata: “Craig” (Robinson) es un ejecutivo de vida simple junto a su esposa e hijo. Su monótona rutina coge vida cuando hace amistad con “Austin” (Rudd), un nuevo vecino con espíritu de aventura. Cuando “Craig” toma demasiado entusiasmo en la nueva relación, “Austin” procura establecer distancia, y el amigo abandonado reacciona con enorme desespero.

Opinión: He estado estudiando sobre el humor, y “Friendship” me ha dejado pensando al respecto.

Antes de hablar sobre la película, o del tema del humor, explicaré por qué decidí ver este filme.

De manera accidentada, me crucé con el afiche de esta película, que incluía la siguiente crítica: “Lo más divertido que he visto en mi vida entera”.

El afiche del engaño

Claro, como escritor que durante diez años reseñó películas para la prensa, entiendo cuán errática puede ser la percepción de un colega aislado. Por tanto, recurrí a dos fuentes casi confiables en las redes:

Rotten Tomatoes

Este portal recoge las críticas de prensa y de las redes, y lo resume en un “tomate rojo” (cuando el 60% o más de las críticas han sido favorables) y “tomate verde” (el resto). “Friendship” tenía un sólido tomate rojo con una razón de 90% de reseñas positivas, un número admirable al tratarse de una comedia, que suele ser de los géneros más maltratados.

Internet Movie Data Base (IMDb)

Ya aquí salimos de los críticos y vemos la opinión de las masas. Miles de cinéfilos clasifican las películas desde 1 (lo peor) hasta 10 (inmejorable). El promedio para “Friendship” es 7.5, lo cual es alto dentro de este sistema (a la par con comedias como “Beetlejuice”, “A Fish Called Wanda” o “Monty Python’s The Meaning of Life”; la comparación con filmes de los 80 es intencional, ya iré a eso).

Una de mis quejas frecuentes con el cine, es la pérdida de buenas comedias, así que ya estaba interesando cuando recibo el empuje definitivo: Me percato que protagoniza Tim Robinson.

Este comediante es el cabecilla de un programa de sketches en Netflix, titulado “I Think You Should Leave”. Su comedia está basada en el “cringe”, o lo que traduciría como “vergüenza ajena” (piense en “Michael Scott” en “The Office” durante sus mejores –o debo decir, peores– momentos).

Ejemplo: Tim cena con una cita, cuando nota que, del plato de nachos que comparten, ella coge los nachos con más carne. En lugar de ignorar la situación, o comentar al respecto, convence al mesero (en secreto, claro) que vaya a la mesa y diga que hay una regla del restaurante que exige que los nachos con carne se compartan debidamente. Ella se percata de lo ocurrido, y lo confronta, y Tim no hace otra cosa que hacerse el malamente ofendido.

Muy bien: me encanta “I Think You Should Leave”, y encima siempre estoy dispuesto a ver a Paul Rudd.

Tim Robinson y Paul Rudd, ¿cómo perdérmela?

Y es así cómo, lleno de entusiasmo, terminé en este desastre.

Quizás exagero: las actuaciones de Robinson y Rudd son lo suficiente efectivas para mantenernos atentos, hay algunos instantes graciosos (muy poco, y muy pocos), y la premisa ofrece un tema poco atendido (la dificultad de algunos varones para tener amigos) aunque de manera torpe.

El argumento: “Craig” recibe unas invitaciones de “Austin”, su vecino nuevo, para compartir. Aunque no se establece en la película (y se nos permite descubrir), “Craig” es un hombre que jamás tuvo algo como “círculo de amigos”, ni vivió las peripecias de los varones cuando se aventuran juntos. Así que cuando “Austin” lo invita a compartir con “sus panas”, “Craig” no sabe comportarse, causando situaciones bochornosas.

Peor aún, el abandono de su amigo le crea un enorme hueco: “Craig” nunca pensó necesitar amigos, y ahora se vuelve loco por tenerlos, bien sea tratando de formarlo con compañeros de trabajo, o empujando a su esposa a explorar por los alcantarillados.

El humor, como ya mencionamos, es el que se conoce como “cringe”, cuyo auge debemos agradecer a Ricky Gervais con creaciones como “The Office” y “Extras”. Pero esto es un tipo de humor para tolerar en unos instantes; convertirlo en un ejercicio de casi dos horas es insoportable.

Lo que no entiendo es que se encuentre esta película como muy cómica. Siempre he pensado que una buena marca es la cantidad de escenas que estás dispuesto a contar (por ejemplo, ahora mismo me atrevo a mencionar media docena de “There’s Something About Mary”, película que, por cierto, tiene 7.1 en IMDb). De “Friendship”, si me obligan, puedo contar sobre el “trip” tan irreverente que sufre el protagonista al pasarle la lengua a un sapo, y usted se quedaría en blanco, dudando si eso era o me falta por contarle.

Ahora, si considero las críticas mencionadas, y la opinión de miles en las redes, quizás el problema soy yo. Ahora voy a la parte del humor.

El humor actual descansa más en situaciones y personajes, más que nada en la observación acertada, todo esto sin la necesidad de lo que llamamos un “punchline”, donde una situación o intercambio verbal culmina con un giro inesperado. Cuando uso este tipo de chiste –pequeñas anécdotas o juegos de palabras– suele considerarse “charro”, que puede significar ridículo, o pasado de moda (a veces ambas).

No creo que esos chistes dejen de causar gracia: Son los que abundan en muchos memes que corren en las redes. Tal parece que el humor “tradicional”, por así decirlo, tiene un formato más aceptable cuando se encapsula en dibujos o ilustraciones, mientras que del cine y la televisión esperamos más realidad humana para reírnos.

Material para reflexionar. Debo entender si el sentido de humor ha cambiado con el tiempo, o si el tiempo ha cambiado mi sentido de humor.

Comprar esa batería fue demasiado impulsivo

Alexis Sebastián Méndez ©
3 de junio de 2025

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