Creyendo a lo morón

Libro: #51/48 (2024)

Título: Hercólubus o Planeta Rojo

Autor: V.M. Rabolú

Publicación: 1998

En resumen: Advertencia sobre el choque de un enorme planeta rojo contra la Tierra, y cómo podemos lograr ser rescatados por seres extraterestres antes del desastre.

¿Por qué leí este libro?: Me crucé con una copia entre libros usados para la venta. Quise repasar cuán “bien informados” estábamos antes del fenómeno de las redes.

El contenido: Esto es un libro corto escrito por un vidente colombiano llamado V.M. Rabolú, donde presenta su propia versión de la mítica amenaza de este inexistente planeta que chocaría contra el nuestro. Aunque el concepto ya existía desde hace varias décadas, fue Rabolú quien lo popularizó en gran parte del mundo, y le hizo a muchos creer que el fin llegaría muy pronto, lo cual llegó a establecerse en una fecha del 1999.

Leyendo el libro, tengo que reconocer que estoy maravillado por la inmensidad de la idiotez y el absurdo. Cualquier persona sensata se habría burlado, pero —confirmando el poder que tiene el miedo sobre el raciocinio humano– muchos decidieron creer cosas como las siguientes (voy textualmente, para que no piensen que estoy inyectando sarcasmo:

“Ya existen monstruos, bestias salvajes, que se nutrieron con energía atómica y el calentamiento de las aguas las hará salir a buscar refugio; llegarán a las ciudades costeras y arrasarán con todo, casas, edificios, embarcaciones y gente, porque estas bestias salvajes que se gestaron con energía atómica, son atómicas. Entonces, las Blas tridimensionales no servirán sino para enfurecerlas más.”

“El mar, al ser un cuerpo vivo, inhala y exhala; al exhalar está contaminando el oxígeno que respiramos y toda la vegetación. Vendrá la alteración de los organismos humanos y entonces nacerán niños monstruosos que alarmarán al mundo entero, por esta contaminación en general.”

“He tratado muchas veces con los extraterrestres, he ido a Venus y a Marte moviéndome en mi Cuerpo Astral conscientemente y puedo dar fe, testimonio de esta maravilla de habitantes, que no tengo palabras con qué describir la sabiduría, la cultura y la vida angelical que llevan.”

Sí: El autor ha visitado a los extraterrestres. Sobre los habitantes de Venus, dice que son perfectos (son rubios y con ojos azules, por supuesto), y dice:

“Usan un cinturón ancho lleno de botones rojos, azules y amarillos a su alrededor, que están prendiendo y apagando como un faro. Cuando ellos se ven en peligro aprietan un botón madre, que puede ser simbolizado como la hebilla que tenemos nosotros en los cinturones; con solo apretarlo se forma un círculo de fuego, capaz de desintegrar una bala y todo lo que coja alrededor.”

“Existen lo que podemos decir restaurantes, para que entienda mejor el lector, donde llegan y se sientan a una mesa; como allá todos los habitantes leen el pensamiento, sin necesidad de pedir la comida que desea le llega el plato, sin uno mover los labios.”

Podría seguir, pero si compartiera cada línea ridícula, infantil e ignorante de este libro, tendría que reproducirlo completo. En resumen, hay que comportarse sanamente (incluyendo ser casto) para ser escogido entre los extraterrestres que vendrán a rescatarnos.

¿Es bueno el libro?: Esto es el despliegue de idioteces más grande que he leído, pero por lo menos es un libro corto. La edición incluye el nombre de Joseph Lando, y una dirección de correo en Bayamón.

Para recordarles, Lando (creador de “El poder de Shakti”) presentó un especial en televisión titulado “Hercólubus: El fin de los tiempos” en 1999, que causó el pánico entre miles de boricuas.

Como vemos, la desinformación ha existido siempre. No importa todos los logros que nos ha dado la ciencia, muchos prefieren desconfiar de los científicos. Sospecho que hay poco entendimiento de la ciencia, y la gente prefiere arrimarse a las explicaciones que entiende, por descabelladas que sean. Ya vemos que eso no aplica solo a los tiempos modernos. Desde siempre, la ignorancia y el miedo sirve para esclavizar con mentiras, bien sea por manipulación política o religiosa.

En resumen, el pánico que ocurrió hace 25 años (que se ha repetido en año posteriores en otros países, a pesar del probado fiasco) no es culpa de Lando, o de Rabolú, sino de quien cree cualquier pieza de información que le impresione. Al final, quisiera que todo fuera cierto, y que los extraterrestres se los llevaran a todos al carajo.

Alexis Sebastián Méndez ©

15 de septiembre de 2024

Portada sumamente fálica
Joseph Lando en lo suyo
Supuesta relación de tamaño. Nótese el tamaño del planeta Hercólubus que nadie ve (para colmo es rojo)

1 Comments on “Creyendo a lo morón”

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