La mortificante potencia de «The Notebook»
Libro: #1/48 (2025)
Título: The Notebook
Autor: Nicholas Sparks
Publicación: 1996
En resumen: Tras un matrimonio de casi 50 años, “Noah” lee de una libreta -donde a apuntado recuerdos de pareja- a su esposa “Allie”, quien sufre de Alzheimer.
¿Por qué leí este libro?: Me crucé con esta novela en un Libros Libres, y aunque parezca que soy un cínico, la realidad es que soy un romántico, y en mis lecturas suelo colar algunos libros de este género (muy pocos, reconozco), que no recibe el merecido respeto.
Otras dos consideraciones: Nunca había leído a Nicholas Sparks y deseaba entender su acogida y, aunque no lo crea, jamás he visto la versión fílmica, así que sentía que podría disfrutar la novela sin expectativas en el argumento.

El contenido: El libro se divide básicamente en dos partes:
Primera parte: “Noah” y “Allie” se encuentran catorce años después de un verano de amor durante la adolescencia. Ella le ha buscado justo antes de casarse, y quiere confrontar viejas emociones. Durante decenas de páginas, admiran sus cuerpos, miden sus palabras, cocinan juntos, navegan el río, se mojan bajo la lluvia, comparten palabras dulces, enfrentan sus emociones, hasta culminar en un polvo inevitable. La anticipación de un centenar para este momento es el “teasing” y “foreplay” que he leído.
Segunda parte: Ya ancianos, y “Allie” sin memoria por su enfermedad, “Noah” le visita y le cuenta la primera parte, en la esperanza de un asomo de reconocimiento de amor de parte de ella.

¿Es bueno el libro?: Tengo opiniones conflictivas.
Por un lado, reconozco que Sparks es un buen escritor cuando decide alejarse de los clichés (¿otro romance que no pudo darse porque la familia de ella se oponía?). Por ejemplo, su descripción de un derrame cerebral me pareció efectiva tanto en economía de palabras como en crear el efecto de miedo. De la misma manera, su manejo del lenguaje romántico es muy efectivo, y la descripción de una escena de sexo es logrado con buen gusto, sensualidad, ternura y erotismo.
Por otro lado, esto es un libro demasiado azucarado. Aunque acepto el romanticismo, creo que necesita realismo para que se sienta real. Pero todo el tiempo estamos conscientes de que estamos en una novelita rosa, porque estos personajes nunca pelean, y parecen no tener otro tema de conversación que no sea lo mucho que se adoran y se extrañaron en un momento.
Por ejemplo, ya en el último tramo del libro, pensé que me iba a dar diabetes: “Noah” piensa en lo mucho que la ama, entonces la mira con amor, recuerda todo el amor que han compartido, le deja una frase poética de amor, después lee una carta de amor que ella le había entregado… en fin, por poco vomito el amor, cubierto de glaseado.
Reconozco que el final me encantó, pero aquí va un detalle: Es distinto al de la película. Cuando terminé el libro, no recurrí a la versión de cine, pero busqué reportajes de las diferencias entre ambas obras. En el cine, conocemos sobre el verano en que se enamoraron (en el libro se menciona como un recuerdo, sin muchos detalles), y el cierre fílmico resulta melodramático, algo que me parece que es rematar sobre romanticismo extremo de estos personajes.
A pesar de las diferencias descritas, puedo imaginar la acogida que este filme tiene tantos años después. Conociendo la calidad actoral de los cuatro protagonistas, puedo imaginar que la cinta debe ser encantadora. Más que nada, “The Notebook” es el puro retrato de la imagen casi fantástica del amor perfecto y eterno que quisiéramos para cada uno de nosotros.

1 de enero de 2025
Alexis Sebastián Méndez ©